¿De qué se trata la tecnología LED?

Actualmente, es algo común hablar de Led y escuchar hablar sobre los beneficios de utilizar Luminarias LED. Ya son miles de hogares donde podemos encontrar estas pantallas Led, bombillas, tiras y focos LED.  Incluso en las calles de nuestros pueblos y ciudades, ya son muchos gobiernos locales que comienzan a reemplazar los viejos sistemas de iluminación por lámparas de este estilo.

Sin embargo, no mucha gente parece conocer exactamente en qué consisten estos aparatos que ya están presentes en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana.  Su eficiencia y calidad se presuponen y suele haber un rango muy grande de precios que provoca confusión entre los consumidores.

Veamos algunas de las principales características de las luces LED, sus ventajas y el modo en cómo funcionan, para poder comprender mejor los beneficios que podemos aprovechar de su uso y las recomendaciones de Bornwin.

¿Cómo funcionan los LED?

Los LED, o diodos luminiscentes, son válvulas de dos electrodos por las cuales la corriente sólo circula en una dirección y en un sólo sentido. Si la corriente circula en sentido inverso, se bloquea. Por este motivo se utilizan materiales semiconductores en su fabricación. 

Lo notable de este funcionamiento es que cuando la corriente circula en el sentido correcto, los diodos emiten luz. Esta luz puede ser de distintas intensidades y colores según el material que se haya utilizado.

Los electrodos que componen el diodo cumplen funciones específicas que a su vez posibilitan esta circulación unidireccional. Uno de ellos funciona como cátodo recibiendo electrones, mientras que el otro, que se llama ánodo, los pierde. Cuando se hace pasar corriente por este sistema, se logra la luminiscencia.

Eficiencia energética y otras ventajas

Los LED presentan una forma de iluminación revolucionaria que se descubrió hace casi un siglo, aunque sus ventajas no hayan podido ser aprovechadas al máximo hasta hace muy poco tiempo. 

De hecho, los mayores niveles de eficiencia en luces de LED se lograron recién con la creación de los ledes blancos, algo que no sucedió sino hasta pocos años atrás. Las bombillas led actuales aprovechan más del 80% de la energía generada, lo cual las hace mucho más eficientes que otros sistemas de iluminación.

Las bombillas LED de hoy en día tienen una vida útil de hasta 100.000 horas, aunque esto puede variar según factores como su utilización y de los niveles de corriente aplicados.

Esta tecnología presenta algunas otras ventajas innegables, entre las que se cuentan la posibilidad de regular su intensidad, dirigir o enfocar con precisión la salida de luz y la amplia gama de colores disponibles.

Partes y componentes de los focos LED

Todas las bombillas, tiras y focos LED funcionan bajo los mismos principios. El componente principal es el chip, que aprovecha la electroluminiscencia de los materiales semiconductores para convertir la electricidad en luz. Los chips pueden ser de varios tipos y pueden incluso agrupar más de un LED con el objetivo de aumentar su eficiencia y potencia.

La siguiente parte más importante es el transformador, que convierte la corriente que sale de la red eléctrica y nos devuelve un amperaje adecuado para nuestro uso. Los transformadores se encuentran en casi todos los aparatos electrónicos de un hogar moderno y son imprescindibles para lograr que estos conserven su vida útil.

Luego encontramos las ópticas, que se encargan de dirigir la luz generada por las luminarias LED. Sin ópticas no se podría aprovechar al máximo la energía de estos dispositivos. Por último, las estructuras exteriores de las lámparas LED se encargan de sostener a todo el conjunto, y suelen estar construidas de materiales que ayudan a disipar el calor generado por el mecanismo interno.

Usos y aplicaciones

Las formas en las que se utilizan los LEDs en la actualidad son variadas e involucran muchos campos de la iluminación, la investigación científica y la producción tecnológica.

Las posibilidades de iluminar con este sistema, por ejemplo, varían ampliamente según el uso exacto que se está buscando. Por ejemplo, la iluminación de interiores con bombillas LED y la implementación de luminarias urbanas involucran tipos de LED muy distintos.

Por lo general en las calles y rutas se utilizan colores blancos que entregan más luz aunque consumen mucha más energía, mientras que en interiores se eligen colores cálidos que producen menos fatiga visual.

Por su bajo consumo de energía, los LEDs también son ampliamente utilizados en la señalética urbana. Un ejemplo de esto son los semáforos, carteles y señales de tránsito. Su larga duración y baja necesidad de mantenimiento los hace ideales para su uso como indicadores o emisores de luz pequeños en dispositivos tecnológicos que involucran pantallas, paneles o displays. Las pequeñas luces rojas de encendido y apagado de nuestros ordenadores, televisores, heladeras y demás componentes electrónicos, por ejemplo, suelen presentarlos.

Otro ejemplo de las posibilidades de su utilización son los televisores y pantallas LED. Estos presentan, al igual que los LCD, una pantalla de cristal líquido que se ilumina desde la parte posterior con la tecnología LED. 

Pero también tiene sus usos en la medicina y la industria, donde se aprovechan sus beneficios para la fabricación de todo tipo de maquinarias. Los LED representan una tecnología de la cual todavía se puede sacar un gran provecho, aunque esto requerirá de mucha más inversión e investigación.

¿Cómo elegir LED?

Ya sea que se piense en tubos, bombillas, tiras o lámparas, la utilización de LED para iluminar interiores nos obliga a conocer algunos consejos que debemos tener en cuenta para lograr la mayor eficiencia posible sobre nuestra inversión.

El primer factor a tener en cuenta es la cantidad de luces LED que tiene la bombilla. En general es conveniente elegir las que presenten 3, 4 o 5 focos sobre las que traen muchos. Esto se debe a que si se llegara a romper uno de ellos, la vida útil del resto decaerá inmediatamente.

La apertura es también importante y puede marcar una diferencia. Se deberán elegir ángulos mayores para iluminación de espacios grandes como salas y habitaciones, mientras que los ángulos cerrados permiten enfocar ambientes más pequeños.

Por último, el color de los LED se debe evaluar según el uso que se le quiera dar a las luminarias. Los colores cálidos ofrecen menos intensidad y son ideales para lugares de descanso, mientras que los blancos son más fríos y aportan una iluminación potente que 

resulta más adecuada para ambientes grandes, en especial para entornos laborales.

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